San Eufrasio acoge la confirmación de 20 fieles iliturgitanos

Amadeo Rodríguez Magro, presidió la celebración, que estuvo concelebrada, además, por su secretario, Juan Pedro Moya, y el párroco, Sebastián Guerrero .

Este jueves se celebraba el Sacramento de la Confirmación en la Parroquia de San Eufrasio de Andújar. Nuestro Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, presidió la celebración, que estuvo concelebrada, además, por su Secretario, D. Juan Pedro Moya Haro, y el párroco, D. Sebastián Guerrero Fernández.

Este año tan especial, por lo que supone el COVID-19, y con todas las medidas de seguridad tomadas, lo celebramos llenos de alegría e ilusión. Dentro de lo que hemos vivido tan terrible para todos, el poder reunirnos y recibir este sacramento, lo hemos considerado un regalo para los 24 confirmandos, 7 de ellos, jóvenes valientes, como los llama D. Sebastián, y que D. Amadeo ha recordado también.

En su homilía el Obispo les recordó a los confirmandos, la importancia de la continuidad en la fe para seguir creciendo, para descubrir que Dios se da a nosotros, que es un Dios Padre amoroso que siempre nos está esperando. También resaltó la importancia de la familia como primera transmisora de la fe, quien alienta nuestros primeros pasos. “Ahora ya, jóvenes y adultos, deben continuar la vida en la Parroquia, en los distintos grupos de primera evangelización, que vayan complementando la formación que es tan importante para poder respondernos, por ejemplo, ¿dónde está Dios? En estos momentos que hemos vivido, y en tantos que vendrán, ¿dónde lo encuentro?”

Antes de finalizar la celebración, nuestro Párroco hacía partícipe al Obispo del agradecimiento que los feligreses de esta Parroquia habían plasmado por escrito en el “Diario de una Pandemia” que estamos publicando en la hoja parroquial. En ellos, junto a su gratitud, resaltaban lo importante que había sido sentir la cercanía y el ánimo de su Obispo a través de sus cartas y homilías en este tiempo de dificultad. Concluían estas palabras con un fuerte aplauso de todos los allí presentes, que volvió a repetirse a la salida.

Finalmente, Don Amadeo confesó que en una entrevista para un canal de televisión sobre la Diócesis de Jaén dijo: “me siento contento de ver que es una Iglesia unida, participativa, formada por todos”.  Efectivamente, así es y así sentimos nuestra Iglesia en Jaén, una Iglesia misionera y en salida.

Estamos seguros que tras haber derramado el Espíritu Santo sus dones, habrá abierto muchos corazones al amor, a la entrega y a la justicia. Dios que es Padre amoroso siempre está ahí, amando a Jesús que nos lo muestra, lo amamos a Él y, en el Espíritu Santo tenemos la fuerza para vivir en nuestra Iglesia y comunidad.

A nuestra madre la Virgen de la Cabeza encomendamos a nuestros confirmandos y a nuestra Iglesia de Jaén.

Texto de Lola Torres. 

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