Noviembre de añoranza

La Corredera, el artículo de opinión del mes de noviembre de nuestro colaborador Jorge Cecilia

Tras la época estival y el ya tradicional “veroño”, nos encontramos sumergidos en toda su totalidad en el otoño, que llama a las puertas del invierno, con lluvias, días grises, frio y recogimiento.

Este noviembre, nos trae una nueva campaña electoral, algo, que seguro que no ha sentado muy bien a más de un andujareño, que sacrificó su domingo de romería siendo miembro en una mesa electoral o tuvo que hacer los trámites para votar por correo y que, en definitiva. ha valido para bien poco por culpa de aquellos que en Madrid no se ponen de acuerdo y prefieren que empecemos de 0 con el papeleo.

Pues no sólo este mes trae asuntos políticos y discusiones en cada reunión fraternal; por si mis ideas son mejores que las tuyas o yo soy más español que tú o los catalanes son esto o aquello. No, noviembre también ha traído su típico sabor a matalahúva y chorizos, a candela y a gachas, a traído tradiciones autóctonas de nuestra tierra que jamás de los jamases debemos perder ni sustituir.

Pues bien, veo con alegría que Andújar defiende los suyo, pese a que ya el “truco o trato” va ganando terreno, no sólo en capitales de toda la comunidad autónoma, si no en localidades muy próximas a nuestras casas. Nuestra amada ciudad, prefiere las viñas y el campo a disfrazarse de muertos vivientes intentando pegar algún que otro susto por callejuelas. Preferimos las reuniones de amigos y familiares alrededor de un perol de paella o migas, a la calabaza y las tinieblas. Pero es que nosotros ya tenemos los carnavales, de comparsas y chirigotas, de disfraces alegres y coloridos, ¿Por qué tenemos que acoger costumbres americanas sin ninguno sentido? Rituales que se mofan del día de los fieles difuntos, que personalmente me ofende, porque ese día es de melancolía y no de disfrazarte de asesino, zombi o cualquier bestia maloliente. Es que encima ni supieron cuál era el día de “la noche de los muertos”, porque los extranjeros lo celebran el 31 de octubre, víspera de la fiesta de Todos los Santos, en todo caso debería ser la noche del 1 al 2 de noviembre, que se adentra en la jornada para el recuerdo de nuestros familiares fallecidos. Es que ni para eso han tenido gracia los americanitos.

Es por eso, que ojalá y nunca, venga a llamar a mi puerta unos monstruitos pidiendo con calabazas y sustitos algún que otro caramelito porque los mandaré a la cabalgata del 5 de enero, que es donde los españoles recogemos caramelos que llueven con alegría desde los cielos. Ojalá nuestros gobernantes no fomenten esto, ni hagan que se disfracen los andujareños, ni que alguna noche más de uno no salga a nuestro pueblo por miedo, de no saber que es esto de ver disfraces de poco esmero corriendo detrás de gente en el día de los muertos, porque en Andújar, noviembre se celebra con fiestas en los adentros de nuestra Sierra y con flores en el cementerio para recordar a los que se fueron. En nuestra ciudad se espera con deseo, que un nuevo febrero traiga papelillos y disfraces que animen las calles, por favor conservemos esto, dejemos para América lo que es de ellos, porque jamás sus gentes conocieron lo que es la alegría de un revoleteo de volantes en la arena abrileña, ni un palio cuajado con bordados, ni playas con espetos, ni la paseo de caballos en el Real ferial, ellos sólo conocieron sus absurdas costumbres de burlarse de la vida alzando la muerte con festejos.

Y las calles se quedaron tristes y vacías como cantaba aquel que en su danzar de mariposas llena de recuerdos mi tiempo. Pese a ello, querida lectora y lector, viva, sienta, quiera, bese, ame, pero sobre todo, piense que la vida son dos días, si no, mire aquellos que durmieron en el sueño eterno, personas que hace días teníamos a nuestra vera y se fueron, por esto, haga feliz a su prójimo y fácil nuestro paseo por la vida, porque además hemos tenido la suerte de nacer en la tierra más bonita.

Feliz otoño andujareño/a.

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En el primer semestre anual el Hospital Alto Guadalquivir atiende 181 nacimientos

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El Hospital Alto Guadalquivir, de Andújar, ha atendido 181 nacimientos durante el primer semestre de este año, de los cuales 151 se han producido por parto natural y otros 29 por cesárea. Una de las cesáreas realizadas fue a una mujer positiva por coronavirus antes de que el centro derivara su atención materno-infantil al hospital de referencia previendo una evolución negativa de la pandemia.

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Toma de contacto con la nueva asociación de vecinos de Andújar

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El concejal de Medioambiente y Desarrollo Sostenible, Juan francisco Cazalilla ha mantenido una reunión con el responsable de la futura asociación de vecinos Puerta de Sierra, que engloba las viviendas ubicadas en torno a la piscina cubierta de Andújar.

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¿Ayudas europeas o intervención del país?
Racismo, trato desigual y marginación, por Manuel Campos

Se inició en Estados Unidos, pero pasó a prácticamente todos los países no controlados por dictaduras del mundo. Me refiero a la reacción ante el fallecimiento de un hombre de raza negra causado por un policía que mediante una llave practicada al cuello de la víctima le impidió respirar hasta que murió. Las manifestaciones masivas, incluso ante la Casa Blanca, incluían a personas de distintas razas que enarbolaban los mismos eslóganes, algo muy diferente de las que hubo en los años sesenta reivindicando los derechos civiles que disfrutaban los ciudadanos de raza blanca, escenas en las que no solía haber blancos..
Han pasado 52 años desde que muriera asesinado Martin Luther King (1920-1968), el hombre que tuvo un sueño de igualdad y encontró una bala de plomo, y muchas cosas han cambiado en Estados Unidos y en los países occidentales, pero el núcleo de la cuestión sigue siendo la marginación de las clases menos favorecidas, disfrazada con discursos relacionados con la raza, la religión o cualquier otra excusa por la que se pueda segregar a alguien. El policía en cuestión no habría tirado al suelo ni apretado el cuello de un ciudadano de raza negra que circulara en limusina o vistiendo ropa o calzado caros, o al menos es muy poco probable que lo hubiera hecho porque en ese país –y en otros- nadie molesta a quien puede que tenga varios abogados, todos de Harvard. En mi opinión, se trata de falta de respeto a los derechos de los débiles y no de razas, opciones o creencias.
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“BESOS, ABRAZOS Y CORONAVIRUS”, un artículo de Alberto Puig y Sergio Moreno
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En esta etapa de tránsito hacia la nueva normalidad la sensación colectiva es de resignada aceptación de la incertidumbre ante un rebrote de la enfermedad. Bajo el mantra de que cualquiera en cualquier momento puede ser un peligroso “contagiador” se nos prescriben hábitos claramente contraculturales: el mantenimiento de las distancias sociales y el uso generalizado de adminículos presumiblemente protectores tales como mascarillas y guantes.