La opinión de Antonio Lara: Compromiso light

Te dejamos el artículo de opinión del mes de julio de nuestro colaborador Antonio Lara, técnico de juventud

Qué fácil es comprometerse con un me gusta, un me encanta o un me entristece. Estos tiempos que nos han tocado vivir dejan mucho que desear en cuanto al compromiso se refiere en nuestra sociedad. En estos momentos la palabra “compromiso” ya no tiene el valor que tuvo y en la actualidad solo parece mantenerse para situaciones que se desarrollan en ámbitos cercanos y afectivamente intensos. Nada resulta trascendente y verdaderamente importante, a no ser que le pase a las personas que yo quiero. No me implico si no me toca emocionalmente. Nada me preocupa, si no consigo algún beneficio económico o de interés de ello.

Nuestra sociedad de consumo ha impuesto su ritmo y sus reglas. Una mancha gris que nos está contaminando, no solo en el campo laboral, sino también y con mucho más impacto, negativamente en las relaciones humanas, las costumbres y las actitudes. La eficacia, la velocidad, el ser el primero provoca que los valores, los principios y la ética pasen a un segundo plano.

El compromiso es el estado ideal para el individuo que quiere cambiar la realidad. Porque una acción comprometida es aquella que conecta mi “yo” con los demás y con la realidad.

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El castillo de la Aragonesa pasa a ser propiedad de todos los marmolejeños

El castillo de la Aragonesa pasa a ser propiedad de todos los marmolejeños

Considerado como uno de los principales activos patrimoniales de Marmolejo, declarado Bien de Interés Cultural en 1985 y en la lista roja del patrimonio por su mal estado de conservación, el dueño del enclave ha donado al Ayuntamiento de la localidad este inmueble que se encuentra con riesgo grabe de derrumbe.

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Racismo, trato desigual y marginación, por Manuel Campos
Racismo, trato desigual y marginación, por Manuel Campos

Se inició en Estados Unidos, pero pasó a prácticamente todos los países no controlados por dictaduras del mundo. Me refiero a la reacción ante el fallecimiento de un hombre de raza negra causado por un policía que mediante una llave practicada al cuello de la víctima le impidió respirar hasta que murió. Las manifestaciones masivas, incluso ante la Casa Blanca, incluían a personas de distintas razas que enarbolaban los mismos eslóganes, algo muy diferente de las que hubo en los años sesenta reivindicando los derechos civiles que disfrutaban los ciudadanos de raza blanca, escenas en las que no solía haber blancos..
Han pasado 52 años desde que muriera asesinado Martin Luther King (1920-1968), el hombre que tuvo un sueño de igualdad y encontró una bala de plomo, y muchas cosas han cambiado en Estados Unidos y en los países occidentales, pero el núcleo de la cuestión sigue siendo la marginación de las clases menos favorecidas, disfrazada con discursos relacionados con la raza, la religión o cualquier otra excusa por la que se pueda segregar a alguien. El policía en cuestión no habría tirado al suelo ni apretado el cuello de un ciudadano de raza negra que circulara en limusina o vistiendo ropa o calzado caros, o al menos es muy poco probable que lo hubiera hecho porque en ese país –y en otros- nadie molesta a quien puede que tenga varios abogados, todos de Harvard. En mi opinión, se trata de falta de respeto a los derechos de los débiles y no de razas, opciones o creencias.
Del comentario de Donald Trump afirmando que la víctima seguro que se encontraba dichosa en el cielo al ver la buena ,marcha de la economía a pesar de la pandemia, prefiero no hablar.

“BESOS, ABRAZOS Y CORONAVIRUS”, un artículo de Alberto Puig y Sergio Moreno
“BESOS, ABRAZOS Y CORONAVIRUS”, un artículo de Alberto Puig y Sergio Moreno

En esta etapa de tránsito hacia la nueva normalidad la sensación colectiva es de resignada aceptación de la incertidumbre ante un rebrote de la enfermedad. Bajo el mantra de que cualquiera en cualquier momento puede ser un peligroso “contagiador” se nos prescriben hábitos claramente contraculturales: el mantenimiento de las distancias sociales y el uso generalizado de adminículos presumiblemente protectores tales como mascarillas y guantes.