La desamortización en la comarca de Andújar

Entendemos por desamortización la transformación que hace el Estado de la propiedad libre y circulante.

La religiosidad del pueblo español hizo que  el patrimonio de la iglesia aumentara en ingentes riquezas conllevando una serie de privilegios y exenciones fiscales.

Las  Cortes de Cádiz (1812) legislaron sobre las medidas desamortizadoras para sanear la Hacienda Pública pero la restauración de Fernando VII puso fin al deseo de los diputados gaditanos.

Cuando llegaron las primeras desamortizaciones en la regencia de Maria Cristina la iglesia no reconoció la legalidad de estos actos, considerándolos como una expropiación y excomulgando a todos los que, de una forma u otra, habían participado en ellos.

El Concordato de Bravo Murillo en 1851 puso fin a la tirantez con la Santa Sede que levantó las penas espirituales que pesaban sobre los compradores de los bienes eclesiásticos, comprometiéndose el Estado a sostener al clero en sus necesidades materiales.

El espíritu reformista de los ilustrados de Carlos III era atender a la cuestión de la tierra; fruto de esta preocupación fue el expediente de Ley Agraria que se inició en 1766 para exponer los problemas del campo. Esto sería la base informativa de lo que debería ser en su día la Ley Agraria, la cual nunca salió.

Se opinaba que las tierras en poder de los municipios, de la iglesia o de otras manos muertas rendían poco, que quedaban al margen del libre comercio y que se sustraían, por el carácter privilegiado de sus propietarios, a todo tipo de tributación .

Decía Campomanes que las tierras en manos muertas producían el aniquilamiento de los vecinos y el despoblamiento de estos lugares. El intento reformista de los ministros de Carlos III era liberar estos bienes para obtener de ellos un mayor provecho.

En 1768 se realizó la reforma Olavide que se centró en los baldíos pertenecientes a la Corona repartiéndolos entre los vecinos con un fin meramente  social. Como norma existía formar lotes no inferior a  50 fanegas ni superior a 200 y venderlos por precio en dinero, fijado tras estimación pericial. Cuando se vendían tierras no  superiores a 2000 fanegas existía la obligación de instalar en ellas cuarenta pobres braceros cediéndoles el dominio útil y reservándose el de la propiedad.

Con respecto a los bienes que poseen las iglesias y monasterios el rey Carlos III no permitiría que se tocasen mientras no hubiesen consentimiento de pontífice ya que éstos eran fruto de la piedad y devoción de los fieles donados como limosnas.

Durante el reinado de Carlos IV y como consecuencia de las guerras mantenidas con Francia, Portugal e Inglaterra, el erario público era ruinoso por lo que el Papa Pío VII autorizó al rey a cobrar las rentas de cualquiera de los beneficios eclesiásticos y  derogó las exenciones  de pagar dos diezmos que anteriormente había impuesto la Santa Sede. En 1834, bajo la regencia de Maria Cristina, se suprimen aquellos conventos sospechosos de simpatizar con la causa carlista. Mientras la riqueza de la iglesia iba aumentando, las arcas de Hacienda eran cada vez más estrechas. Con estas circunstancias el andaluz Don Juan Álvarez Mendizábal decreta la desamortización que lleva su nombre con objeto de sacar adelante su programa político.

En Jaén, en 1845, se había vendido el 77,6% del total capitalizado, convirtiéndose en la provincia andaluza con mayor porcentaje de ventas. De las  propiedades tasadas en 62.733.190 reales de vellón.

La desamortización de Mendizábal abarca desde el año 1834 al 1855. Los bienes del clero secular se declararon bienes nacionales en 1837, pero su venta no se llevó a cabo hasta 1841.

En 1847 surgieron nuevas leyes desamortizadoras de muy escasa entidad, declarándose en venta edificios, conventos y algunos otros bienes  que la jerarquía  católica  exigia venderlos en subastas públicas, convirtiendo el capital en inscripciones intransferibles de la Deuda Pública. El régimen señorial  fue extinguido  en las Cortes de Cádiz, lo que había perdido  la aristocracia  en derechos  jurisdiccionales  lo ganó en propiedad efectiva. Cuando en 1855 es nombrado en el Ministerio de Hacienda Pascual Madoz, empieza lo que sería la última etapa desamortizadora cuya importancia es superior a la de Mendizábal, y de la que  pocos investigadores se han ocupado. La Ley General  de Desamortización se promulgó después de haber sido motivo de enfrentamiento entre conservadores y liberales y en la que el ministro, fiel a los principios de liberalismo político y económico, va a acabar con los bienes civiles y eclesiásticos. Los bienes subastados fueron de 8200 millones de reales superando casi en el doble a la etapa anterior. Las propiedades que tenían  los municipios eran arrendadas a los vecinos de cuyos beneficios se sufragaban los gastos de las corporaciones mientras que los bienes comunales de la Iglesia se utilizaban para las necesidades de sus vecinos. Muy pocos fueron los campesinos que lograron hacerse plenos propietarios de las tierras que cultivaban; en su mayoría fueron adquiridas por la burguesía dando todo tipo de facilidades para la adquisición de las mismas.

De la reforma  Madoz se benefició el partido moderado al que pasaron a apoyar la mayoría de los enriquecidos con el excelente negocio de la compra de bienes eclesiásticos. “ La gran nobleza, por su parte, transformó cómodamente sus vetustos derechos señoriales en propiedad moderna. La gran masa del pueblo se quedó al margen de este colosal malbaratamiento de bienes “.(Aranguren)

[custom-facebook-feed]
[custom-facebook-feed]
El presidente del Gobierno propondrá estar confinados hasta el 26 de abril

El presidente del Gobierno propondrá estar confinados hasta el 26 de abril

Pedro Sánchez, tras consultar con expertos, ha comunicado a los líderes de la oposición, y mañana lo hará con los presidentes de comunidades autónomas, que propondrá al Congreso que las medidas de confinamiento se mantengan hasta, al menos, el próximo 26 de abril para seguir conteniendo el número de contagiados por COVID 19. Aún no han trascendido las condiciones de confinamiento para esta nueva prórroga: si será como las últimas dos semanas o como las dos primeras de confinamiento.

Memoria de Santa Potenciana y su sepulcro
Memoria de Santa Potenciana y su sepulcro

Quiénes somos | Contacta con nosotros | Hemeroteca | Recibe nuestros periódicos en PDF Memoria de Santa Potenciana y su sepulcro En el lugar de Villanueva de Andúxar, jurisdicción de esta ciudad, a la otra parte del río Guadalquivir a la margen del mismo, junto a los...

Marzo es el mes de la VISIBILIDAD
Marzo es el mes de la VISIBILIDAD

Quiénes somos | Contacta con nosotros | Hemeroteca | Recibe nuestros periódicos en PDF Marzo es el mes de la VISIBILIDAD Marzo nace purpura y  morado, y huele a reivindicaciones y  a aire fresco, es el mes de la de la mujer, de sus luchas y conquistas, del no es no, y...

Vuelve
Vuelve

Quiénes somos | Contacta con nosotros | Hemeroteca | Recibe nuestros periódicos en PDF Vuelve Hay momentos en nuestra vida tan agitada e inquieta en el que tenemos que parar. De hecho, es recomendable para nuestra salud personal y para los de mi entorno. Tenemos que...

Peligrosidad del coronavirus y del maltrato en la sociedad
Peligrosidad del coronavirus y del maltrato en la sociedad

Quiénes somos | Contacta con nosotros | Hemeroteca | Recibe nuestros periódicos en PDF Peligrosidad del coronavirus y del maltrato en la sociedad Una vez hemos dejado el carnaval, donde las coplillas han juzgado a la sociedad, al mismo tiempo que celebrábamos una de...

“La peor pandemia” por Pedro Garrido
“La peor pandemia” por Pedro Garrido

Quiénes somos | Contacta con nosotros | Hemeroteca | Recibe nuestros periódicos en PDF "La peor pandemia" por Pedro Garrido "Cada día los informativos nos bombardean con multitud de noticias sobre el Coronavirus. A la misma vez que nos aconsejan mantener la calma,...

Las competiciones deportivas también se paralizan por el coronavirus

Cero de dos

La ADB Villanueva cuenta sus partidos en la segunda fase de la liga regular por derrotas