La historia de Nuestro Padre Jesús para los más pequeños

La Editorial Madara, que dirige Adolfo Horno García, edita el libro “La historia de Nuestro Padre Jesús contada para niños”, una obra del Párroco José Antonio Sánchez.

Redacción 
 
El pasado 4 de septiembre tuvo lugar, en el Auditorio Municipal “Miguel Ángel Colmenero”, la presentación del libro “La historia de Nuestro Padre Jesús contada para niños”.
 
El párroco y autor, José Antonio Sánchez Ortiz, ha transmitido, de una manera sencilla, “el origen de esta hermosa devoción en Jamilena”, en palabras de Sánchez, que ha querido que los niños y niñas formen parte de esta devoción hacia Nuestro Padre Jesús en Jamilena.
Además del autor, en el acto, intervinieron el Presidente de la Cofradía, Antonio Jesús Liébana Garrido y el editor de la editorial “Madara Editoras, Adolfo Horno García.
 
El acto, que se desarrolló cumpliendo con todas las medidas de seguridad ante el coronavirus, estuvo cargado de emoción por parte de José Antonio Sánchez Ortiz, que ha mostrado su agradecimiento por las muestras de cariño en el acto de presentación.
Jaén suma 372 casos nuevos de COVID 19 desde el viernes

Jaén suma 372 casos nuevos de COVID 19 desde el viernes

La Junta crea en la provincia un Comité Territorial de Alertas de Salud Pública de Alto Impacto, un foro de expertos que analizará situaciones y dictará medidas excepcionales como restricción de movilidad o cierre de centros en caso de que fuera necesario.

[custom-facebook-feed]

Elige qué vídeo de nuestro canal de Youtube quieres ver:

No se ha facilitado una URL válida.
‘Re-Viviendo la feria’ por Pedro Garrido
‘Re-Viviendo la feria’ por Pedro Garrido

Quiénes somos | Contacta con nosotros | Hemeroteca | Recibe nuestros periódicos en PDF 'Re-Viviendo la feria' por Pedro Garrido "Caía el verano sobre el horizonte de Septiembre del año 97. Una madrugada de esas de juegos en la calle, carreras de bicis y pelotazos por...

¿Ayudas europeas o intervención del país?
Racismo, trato desigual y marginación, por Manuel Campos

Se inició en Estados Unidos, pero pasó a prácticamente todos los países no controlados por dictaduras del mundo. Me refiero a la reacción ante el fallecimiento de un hombre de raza negra causado por un policía que mediante una llave practicada al cuello de la víctima le impidió respirar hasta que murió. Las manifestaciones masivas, incluso ante la Casa Blanca, incluían a personas de distintas razas que enarbolaban los mismos eslóganes, algo muy diferente de las que hubo en los años sesenta reivindicando los derechos civiles que disfrutaban los ciudadanos de raza blanca, escenas en las que no solía haber blancos..
Han pasado 52 años desde que muriera asesinado Martin Luther King (1920-1968), el hombre que tuvo un sueño de igualdad y encontró una bala de plomo, y muchas cosas han cambiado en Estados Unidos y en los países occidentales, pero el núcleo de la cuestión sigue siendo la marginación de las clases menos favorecidas, disfrazada con discursos relacionados con la raza, la religión o cualquier otra excusa por la que se pueda segregar a alguien. El policía en cuestión no habría tirado al suelo ni apretado el cuello de un ciudadano de raza negra que circulara en limusina o vistiendo ropa o calzado caros, o al menos es muy poco probable que lo hubiera hecho porque en ese país –y en otros- nadie molesta a quien puede que tenga varios abogados, todos de Harvard. En mi opinión, se trata de falta de respeto a los derechos de los débiles y no de razas, opciones o creencias.
Del comentario de Donald Trump afirmando que la víctima seguro que se encontraba dichosa en el cielo al ver la buena ,marcha de la economía a pesar de la pandemia, prefiero no hablar.

“BESOS, ABRAZOS Y CORONAVIRUS”, un artículo de Alberto Puig y Sergio Moreno
“BESOS, ABRAZOS Y CORONAVIRUS”, un artículo de Alberto Puig y Sergio Moreno

En esta etapa de tránsito hacia la nueva normalidad la sensación colectiva es de resignada aceptación de la incertidumbre ante un rebrote de la enfermedad. Bajo el mantra de que cualquiera en cualquier momento puede ser un peligroso “contagiador” se nos prescriben hábitos claramente contraculturales: el mantenimiento de las distancias sociales y el uso generalizado de adminículos presumiblemente protectores tales como mascarillas y guantes.